Todo sobre los inicios del Narcotráfico en México

Actualización: agosto 3, 2026

El narcotráfico en México no puede entenderse sin analizar su geopolítica. La cercanía con Estados Unidos —el mayor mercado de drogas del mundo— convirtió al país en una ruta clave para el tráfico de narcóticos. Pero esta historia no comenzó con los cárteles modernos ni con las sangrientas guerras que hoy acaparan titulares. Sus raíces se hunden en el México posrevolucionario, cuando inmigrantes chinos introdujeron el cultivo de la amapola en las sierras de Sinaloa, y los primeros gomeros tejieron redes de complicidad que atravesaron décadas de corrupción, pactos con el poder y transformaciones geopolíticas.

La dinámica se consolidó en el Triángulo Dorado (Sinaloa, Durango, Chihuahua), donde el terreno montañoso y el clima propicio crearon el caldo de cultivo para los primeros cárteles. Allí, Culiacán emergió como epicentro del crimen organizado, cuna de Miguel Ángel Félix Gallardo, “El Padrino”, quien estructuró el negocio bajo un modelo empresarial que trascendería fronteras. Lo que comenzó como redes locales de contrabando se transformó en un imperio global moldeado por alianzas con carteles colombianos, traiciones sangrientas y una guerra interna que fragmentó el poder en facciones que hoy se disputan las rutas más codiciadas del mundo.

Desde los orígenes de la flor del diablo hasta la captura de “El Mayo” Zambada en 2024 y su condena a cadena perpetua en 2026, esta serie te llevará por los episodios más emblemáticos de la historia del narcotráfico mexicano. Conocerás a los capos que construyeron imperios, los códigos de honor que se quebraron y la violencia que transformó el rostro del crimen organizado. ¿Estás listo para adentrarte en el lado más oscuro y fascinante del poder?

Orígeneso antecedentes del Cartel Mexicano

Breve reseña de ¿cómo se empezó a desarrollar el Narcotráfico en México?

La leyenda de Lai Chang Wong y el origen chino

Todo parece haber iniciado, según versiones populares, por un inmigrante chino nacido en Hong Kong que habría emigrado a México en 1911. Su nombre era Lai Chang Wong, y su llegada habría formado parte de un plan del gobierno de los Estados Unidos para sembrar masivamente amapolaen la sierra de Sinaloa, ante la urgencia de tener medicamentos suficientes para los soldados que resultaran heridos en la Segunda Guerra Mundial.

Esta versión, aunque ampliamente difundida, es cuestionada por historiadores como Luis Astorga y Froylán Enciso, quienes señalan que no existe evidencia documental de un pacto formal entre ambos gobiernos. Lo que sí está confirmado es que México se convirtió en un punto de interés para las incipientes redes globales del narcotráfico, aprovechando su geografía y la debilidad institucional de la época.

La migración china y las condiciones ideales para el cultivo

Para aquella época, varias familias chinas que ya se dedicaban al cultivo de la amapola decidieron también emigrar, al notar que la prohibición de aquel cultivo en sus países de origen estaba muy controlada.

Encontraron en México la latitud perfecta —los 25° a 30° de latitud norte, con suelos arenosos y clima semiseco— para cultivar esta planta y tejer sus primerizas redes de narcotráfico hacia el Norte.

La frontera en aquel momento no estaba controlada, lo que permitía la facilidad para que aquel negocio prosperara. Este corredor de impunidad, como lo han documentado los archivos de Borderland Beat, fue el germen de lo que décadas después se convertiría en una de las industrias ilegales más poderosas del mundo.

Dos visiones entre los inmigrantes chinos

Cada grupo de inmigrantes chinos radicados en México iba con un objetivo diferente:

  • Lai Chang Wong, quien había hecho estudios medicinales, buscaba sacar provecho de la planta para curar el dolor de víctimas de la guerra.
  • El resto de los inmigrantes chinos solo quería aprovecharse del opio para generar ganancias.

Esta dualidad de propósitos —uso medicinal versus lucro— marcó los primeros matices éticos y operativos dentro de la naciente industria criminal.

La flor del diablo y sus derivados

Es por ello que a los chinos se les atribuye haber traído consigo la flor del diablo, también conocida como la adormidera o amapola (Papaver somniferum). Después de un proceso de incisiones en sus cápsulas y secado del látex, esta se transforma en opio, del cual se derivan la morfina y la heroína.

El proceso químico para obtener estos derivados seguía varios pasos:

  • Incisión: de las cápsulas verdes de la amapola para extraer el látex.
  • Recolección: del látex blanco que exuda de las incisiones.
  • Secado y prensado: del látex para obtener la goma de opio.
  • “Cocción”: de la goma con agua y cal para precipitar los alcaloides.
  • Acetilación: de la morfina para obtener heroína.

Los gomeros y las primeras redes de distribución

Más adelante, estos productores serían llamados gomeros, por la goma que se extraía de las amapolas y que se usaba para cocinar la morfina y la heroína. Todo esto se realizaba a través de una red de contactos entre familiares ubicados en diferentes países —China, México y Estados Unidos— quienes serían los encargados de enviar la goma hacia el Norte.

Este modelo de empresa criminal familiar transnacional, como lo definiría el criminólogo Maurizio Catino, sentó las bases operativas que décadas después perfeccionarían organizaciones como el Cártel de Sinaloa.

Los primeros decretos y la convención internacional

Todos aquellos incidentes provocaron que el gobierno norteamericano comenzara a establecer decretos para frenar este negocio:

  • 1909: se realiza la ley de exclusión de opio, que frena a los fumadores de opio al prohibir su consumo.
  • 1911: con la Convención Internacional del Opio, se controla la exportación del opio bruto, la elaboración y suministro de la cocaína y morfina, y se establecen penas para la posesión ilegal de narcóticos.

Este marco legal internacional, que según la historiadora Paul Gootenberg representó el primer intento de regulación global de drogas, colocó a México en una posición ambigua: productor necesario para fines médicos, pero ilegal para consumo recreativo.

El desplazamiento de los chinos por los mexicanos

En este contexto, la comercialización de la goma de opio ya se había vuelto masiva. Varios mexicanos que trabajaron en plantaciones de los chinos comenzaron a aprender sus técnicas y tratamientos adecuados para aquella planta, desplazando del negocio a los chinos que aún no tenían conocimiento de cómo articular pactos de corrupción e impunidad con el gobierno mexicano.

Fue por aquella razón que los mexicanos empezaron a sobresalir como los nuevos gomeros, hasta que con el fin de la Revolución Mexicana se puso un límite a las drogas en México. Las autoridades creían que esta flor del diablo había adormecido al pueblo, una percepción que el periodista Diego Enrique Osorno vincula con la narrativa nacionalista de la posrevolución.

Prohibición del opio y el giro hacia la marihuana

Pasado un tiempo, el cultivo del opio fue prohibido, así como el tráfico y su consumo. México entonces declaraba la guerra a los gomeros que se encontraban en las zonas de cultivo. Razón por la cual algunos cultivadores pasaron entonces a la siembra de marihuana (Cannabis sativa), que en aquel momento no estaba tan controlada por las autoridades.

Para los años 30, la zona de Puebla, Guerrero y Tlaxcala eran las entidades que generaban la mayor parte de producción de marihuana, según registros del archivo histórico de la entonces Procuraduría General de la República.

El PRI, los caciques y la alianza con el poder local

Durante aquella época emergía un actor político clave: el Partido Revolucionario Institucional (PRI), que se mantuvo en el poder en México desde 1929 hasta el año 2000. Un movimiento que amasó mucho poder en el centro del país, pero no en la periferia.

La periferia estuvo dominada por los gobernadores y terratenientes locales, conocidos como los caciques, quienes se apoderaron del tráfico de drogas, sobre todo en el Norte y cerca de la frontera con Estados Unidos. Comprendieron que para que el negocio marchara sin contratiempos tenían que aliarse con la policía o las autoridades competentes.

Este fenómeno de captura estatal local es analizado por Federico Varese como propio de máfias que operan en zonas de baja densidad institucional, donde el Estado no tiene presencia efectiva.

La Lola Chata: la primera gran traficante

En esos tiempos ya empiezan a sobresalir los nombres de algunos traficantes. Entre ellos, el de María Dolores Estévez Zuleta, conocida como la Lola Chata, considerada la principal traficante de marihuana, morfina y heroína en México.

Características de su operación.
  • Combinó la venta de chicharrones y café con los estupefacientes, una táctica de fachada comercial que los manuales de inteligencia denominan “negocio de pantalla”.
  • Creó su primera red de distribución por las calles del barrio de La Merced, en el centro del Distrito Federal (DF).
  • Extendió sus tentáculos hasta los Estados Unidos y Canadá, según documenta Ricardo Ravelo en sus investigaciones sobre el hampa mexicana.

Años después, la Lola Chata sería objetivo de aprehensión por parte del gobierno mexicano, lo que llevó a que otros traficantes ocuparan ese vacío. Inicia entonces el trasiego de opio hacia Estados Unidos a través de la ruta de Nogales, Mexicali, Tijuana y Ciudad Juárez.

La Segunda Guerra Mundial y el resurgir del negocio

Con la Segunda Guerra Mundial empieza a mejorar de nuevo el negocio. Estados Unidos presiona a México para que los gomeros pudieran proveer de morfina a sus soldados heridos. Esto conlleva que la demanda y el tráfico de opio aumenten durante esos años, y con ello la rivalidad entre narcos, configurando lo que el periodista Ioan Grillo describiría como “una nueva Chicago con gánster en sandalias”, aludiendo a la violencia emergente en territorios antes rurales y ahora disputados.

Campaña de 1948 y la dispersión de los cultivos

Toda esta bonanza no duraría mucho tiempo. En 1948, México traza una campaña para acabar con las plantaciones de amapola en varias regiones. Pero esto sería algo inútil, ya que las plantaciones se dispersaron a otros territorios que no tenían aún controles estatales.

Aquí los narcos empezaron a contactar directamente las oficinas de la Policía y del Ejército Federal, así como al movimiento político del PRI. Esta simbiosis entre crimen y gobierno local anticipó lo que Anabel Hernández llamaría “narcogobiernos” en décadas posteriores.

Los años 60: el boom de la marihuana y el dominio mexicano

Para los años 60 empieza el boom de la marihuana en los Estados Unidos, con el movimiento hippie y los principales festivales de Rock. El elevado consumo de marihuana llevó a que los primeros narcos de México le apostaran a ese mercado, sin dejar atrás la distribución de opio, pues el opio turco fue desarticulado, dejando a México como el único suministrador.

La creciente red de distribución de marihuana y heroína en el Norte, y la entrada de dólares que bajaban hacia el sur del país, llevó a que los gomeros se convirtieran en los primeros narcos. Esta coyuntura, analizada por Terrence Poppa en Drug Lord, consolidó la posición de México como proveedor principal de heroína para el mercado estadounidense.

El triángulo dorado y el nacimiento de las organizaciones criminales

Aquel crecimiento de las organizaciones delictivas en el Norte del país, en especial en Sonora, Chihuahua, Durango y Sinaloa, convirtió estas zonas en el epicentro del narcotráfico en México, siendo conocida más adelante como el triángulo dorado.

Esta región, de acuerdo con Diego Enrique Osorno en El Cartel de Sinaloa, concentró las condiciones ideales:

  • Geografía montañosa que dificultaba el acceso de las autoridades.
  • Redes de parentesco que permitían la confianza y el silencio entre los involucrados.
  • Ausencia de presencia estatal efectiva en la región.
  • Tradición agrícola que facilitó la adaptación al cultivo ilícito.

Lo que llevó a que las primeras organizaciones criminales dedicadas al narcotráfico se establecieran allí.

La guerra contra el narcotráfico en el siglo XXI

A partir de ese momento, tanto el narcotráfico como la lucha contra este se han ido intensificando a lo largo de los años, a tal punto que el presidente Felipe Calderón declarara una guerra institucional contra el narcotráfico en 2006.

Una decisión que, según los informes de la Global Initiative Against Transnational Organized Crime (GI-TOC), transformó la estructura del crimen organizado en México, fragmentando cárteles y multiplicando la violencia en un ciclo que aún perdura.

Cómo emergieron los primeros narcos en México y quien fue su precursor (Pedro Avilés)?

Los primeros capos que empezaron a sonar en el país

Como dijimos anteriormente, comenzaron a surgir los nuevos capos alrededor del Norte de México. Algunos se harían populares dentro del gremio de los gomeros. Serían ellos los nuevos capos que empezaron a sonar en todo el País.

Entre los nombres que comenzaron a destacar se encontraban:

  • Ramón el Borrego Lizárraga
  • El Gitano
  • Don Jaime
  • Pedro Avilés
  • Juan Nepomuceno
  • Sicilia Falcón
  • Jorge Favela
  • Eduardo Fernández (Don Lalo)
  • Manuel Salcido Uzeta

Estos hombres, provenientes en su mayoría de entornos rurales y con antecedentes en la producción de goma de opio, fueron los que sentaron las bases de lo que décadas después se convertiría en el narcotráfico organizado en México.

Las dos grandes organizaciones: Golfo y Pacífico

Para la década de 1970, las autoridades federales comenzaron a identificar dos organizaciones importantes en el territorio mexicano: la del Golfo y la del Pacífico.

Estas dos bandas del narcotráfico ni siquiera eran llamadas cárteles, sino conocidas como clicas, en referencia al sonido que se produce al apretar el gatillo de un arma. Este término, de origen norteño, reflejaba la violencia incipiente que comenzaba a caracterizar a estos grupos.

La organización del Pacífico en aquel momento estaba liderada por Pedro Avilés Pérez, conocido como Don Pedro o el León de la Sierra.

Pedro Avilés: el primer gran padrino del narcotráfico

Pedro Avilés Pérez se inició en el negocio del narco durante la época de la Segunda Guerra Mundial, cuando la demanda de opiáceos estuvo en incremento debido a las necesidades médicas de los soldados heridos en el conflicto bélico.

Características de su operación:

  • Se estableció en las montañas del Triángulo Dorado, el epicentro para la producción de drogas en México.
  • Su centro de operación sería la Sierra de Durango, donde organizó a los cultivadores de amapola para que produjeran goma de opio.
  • Coordinó la siembra y distribución de las tierras de Sinaloa y Chihuahua.
  • Trasladaba la producción desde Culiacán hasta Mexicali o Tijuana, estableciendo rutas logísticas que serían la base del narcotráfico moderno.

Este mismo sistema de operación lo utilizaría finalmente con la marihuana, otra planta que estaba en furor por su alta demanda en Estados Unidos. Pedro Avilés recolectaba la producción de los sembradíos de marihuana y los almacenaba en San Luis Río Colorado.

El Triángulo Dorado: bastión estratégico

Pedro Avilés aprovechaba lo favorable de la zona llamada “Triángulo Dorado”, que estaba conformada por un grupo de municipios de los estados de Sinaloa, Durango y Chihuahua, que tienen frontera entre sí.

Ventajas estratégicas de la región:

  • Geografía montañosa que dificultaba el acceso de las autoridades.
  • Redes de parentesco y lealtades familiares que garantizaban el silencio.
  • Tradición agrícola que facilitó la adaptación al cultivo ilícito.
  • Ausencia de presencia estatal efectiva en gran parte del territorio.

Era por ahí donde transportaba su mercancía sin ningún problema, ya que para aquella época tenía bajo su nómina muchos agentes corruptos de la policía federal. Esta red de complicidades institucionales fue clave para su crecimiento y consolidación.

La Operación Intercepción y la respuesta de Nixon

Todo esto cambiaría en septiembre de 1969, cuando el gobierno de Richard Nixon, preocupado por los altos índices de consumo de droga dentro de su país, empezó a notar que por la frontera de México el control del tráfico de drogas era insuficiente.

Nixon decidió entonces montar la Operación Intercepción, un procedimiento burocrático que serviría para:

  • Ejercer presión sobre México.
  • Establecer la erradicación de cultivos.
  • Desacreditar la calidad de la yerba mexicana por el uso del herbicida llamado Paraquat.

Características del operativo:

  • Duró apenas tres semanas.
  • Participaron más de 2,000 agentes del gobierno estadounidense.
  • Inspeccionaron minuciosamente todos los vehículos provenientes de México.
  • No hubo capturas ni aprehensiones de grandes cargamentos.
  • Lo único que se logró fue controlar el tráfico con los militares establecidos en las diferentes plazas.

La innovación de Pedro Avilés: el uso de avionetas

Aquel operativo le sirvió a Pedro Avilés para mejorar las operaciones de su negocio y convertirse en el primer capo en usar avionetas para transportar mercancía por el desierto.

Esta innovación logística surgió como respuesta a una de las medidas que tomó el Presidente Richard Nixon: cerrar los pasos fronterizos para frenar el tráfico de estas sustancias. Ante el cierre terrestre, Avilés apostó por el transporte aéreo, estableciendo rutas que sobrevolaban el territorio desértico y evadían los controles militares.

Este gran salto permitió que el León de la Sierra se convirtiera en el primer mexicano en traficar cocaína de Sudamérica hacia Estados Unidos.

Las alianzas internacionales de Don Pedro

Para expandir su negocio, Pedro Avilés estableció nexos con las mafias italianas que estaban radicadas en Estados Unidos.

Principales socios y aliados:

  • Max Cossman — conocido como “El Rey del Opio”, traficaba con heroína y marihuana.
  • Benjamín ‘Bugsy’ Siegel — miembro del clan dirigido por Charles ‘Lucky’ Luciano, una de las figuras más emblemáticas del crimen organizado en Estados Unidos.

Estas alianzas transnacionales permitieron a Avilés posicionar su organización en el mercado estadounidense y establecer flujos de drogas que conectaban Sudamérica, México y Estados Unidos.

El legado de Pedro Avilés: mentor de los grandes capos

Toda aquella experiencia obtenida por Don Pedro le facilitó coordinar las rutas de drogas más importantes durante las décadas de 1960 y 1970. También para obtener los méritos suficientes para ser considerado el primer gran ‘Padrino’ del narco.

Esto gracias a ser el mentor de algunos capos que venían trabajando con él y cuyos nombres se volverían populares en México:

  • Ernesto Fonseca Carrillo — conocido como “Don Neto”.
  • Rafael Caro Quintero — el fundador del Cártel de Guadalajara.
  • Jaime Herrera Nevares.
  • Miguel Urías.

Y por último, quien se convertiría en su mano derecha: Miguel Ángel Félix Gallardo, un agente de la policía judicial de Sinaloa que se desempeñaba como escolta de la familia del entonces gobernador Leopoldo Sánchez Celis.

Pedro Avilés, que tenía un buen olfato para seleccionar a sus socios, vio en Félix Gallardo una ficha clave para su organización, pues sabía de antemano que este sujeto, al estar rodeado de gente importante dentro del Estado, podría ser su enlace directo con la clase política de Sinaloa.

La persecución y la Operación Cóndor

Con el paso del tiempo, Pedro Avilés se convirtió en un objetivo militar por parte del Estado. El capo en ese momento ya contaba con 25 órdenes de aprehensión.

Llega para ese mismo año la Operación Cóndor, que estaba dirigida en contra de los capos del narcotráfico y tenía como objetivo militar erradicar los cultivos de amapola y marihuana en la zona serrana de Sinaloa.

Contexto de la Operación Cóndor:

  • Fue una maniobra de Estados Unidos para presionar al Estado Mexicano en la lucha antidrogas.
  • Resultó conveniente para la cúpula del poder, quienes ya habían tomado la decisión de “repartir” el pastel de aquel negocio lucrativo sin intermediarios.
  • Razón por la que decidieron poner fin al legado de Pedro Avilés y con ello ganar puntos con el Estado Mexicano y el gobierno norteamericano.

La caída de Pedro Avilés

El 15 de septiembre de 1978, en el lugar conocido como “La Y”, por Tepuche, en Culiacán, cuando Pedro Avilés se dirigía al poblado Agua Caliente de los Monzón, fue emboscado por órdenes del Comandante Jaime Alcalá García, brazo derecho del jefe de la Operación Cóndor en Culiacán.

Detalles del operativo:

  • Fue detenido por el Ejército Mexicano en una cita engañosa.
  • Se les quitaron las armas a todos los que iban en el carro.
  • Luego se batió a tiros a Don Pedro, junto con otras tres personas.

La muerte de Avilés marcó el fin de una era y el inicio de otra. Su desaparición dejó un vacío de poder que sus propios discípulos —encabezados por Miguel Ángel Félix Gallardo— se apresurarían a llenar, dando origen a la estructura de cárteles que dominaría el narcotráfico mexicano en las décadas siguientes.

La venganza del Cochiloco

Tiempo después sería el famoso ‘Cochiloco’, Manuel Salcido Uzeta, hombre de toda la confianza del León de la Sierra, quien vengaría su muerte.

Salcido Uzeta, conocido por su ferocidad y lealtad a Avilés, emprendió una persecución contra los responsables de la emboscada, consolidando así la tradición de venganza y violencia que caracterizaría a las organizaciones criminales mexicanas en las décadas posteriores.

Jefe de Jefes, el narco que organizo las Plazas bajo una corporación (Cartel de Guadalajara)

La cortina de humo del gobierno mexicano

Bajo el Gobierno de Echeverría Álvarez y el de López Portillo (1975-1977), México ideó una especie de cortina de humo para desviar la atención de los medios y darle a entender al país que las cosas estaban cambiando. Organizaron así una campaña permanente de Lucha contra las Drogas, alineada a la Operación Cóndor.

Objetivos de la campaña:

  • Erradicar los cultivos de marihuana y amapola por medio del uso de herbicidas de forma masiva en la región de Sinaloa.
  • Propiciar una guerra en contra del narcotráfico.

Esta campaña al inicio daría resultados, pero después de algunos meses pasaría a un segundo plano, ya que los traficantes encontrarían para sus cultivos nuevas tierras.

La captura de Don Jaime y el traslado de la Operación Cóndor

Para el año 1977, el gobierno mexicano obtendría su primer resultado: la captura de un verdadero capo, Don Jaime, quien fue detenido por un agente de la DEA. Después, la Operación Cóndor se traslada al epicentro de la siembra ilegal, a los estados de Sinaloa, Chihuahua y Durango, donde operaba el León de la Sierra (Pedro Avilés).

La Asamblea de Culiacán: el germen del Cartel de Guadalajara

Fue a raíz de este operativo que se realiza una Asamblea de gran envergadura en Culiacán, presidida por Don Pedro y respaldada por su socio Ernesto Fonseca (Don Neto).

Asistentes a la reunión:

  • Pedro Avilés (anfitrión)
  • Ernesto Fonseca Carrillo (Don Neto)
  • Rafael Caro Quintero
  • Amado Carrillo
  • José Esparragoza Moreno (El Azul)
  • Juan Ramón Matta Ballesteros (hondureño)
  • Manuel Salcido Uzeta (El Cochiloco)
  • Javier Barba Hernández
  • Los Hermanos Payán

Y sería en dicha reunión que aparece un personaje de suma importancia en la conformación del Cartel de Guadalajara: Félix Gallardo, quien se había ganado la confianza de su patrón Don Pedro, gracias a sus enlaces con altas esferas y a su habilidad para negociar.

El diagnóstico de Pedro Avilés

Pedro Avilés habló en aquella reunión sobre los golpes dados a la organización a raíz de la Operación Cóndor. Donde estaban perdiendo dinero y algunos de sus hombres estaban encerrados en la prisión o habían muerto.

Sus conclusiones fueron dos posibilidades:

  • La presión del Gobierno Norteamericano que llevaba al Presidente Mexicano a acorralarlos.
  • O una estrategia del Estado para sumarse al pastel y sacar su tajada con el aumento de los sobornos.

La propuesta de Félix Gallardo

Dentro de la reunión empezó a destacar el pupilo de Pedro Avilés, Félix Gallardo, quien sugirió aprovechar dicha pantalla del Estado con dicha operación para:

  • Buscar terrenos más seguros para la siembra.
  • Encontrar zonas más difíciles de detectar y de fumigar, incluso para los helicópteros de la DEA.

Resuelto esto, salió a flote una inquietud: la preocupación por la DEA. Pedro Avilés la resolvió al decir que tenían de su lado al Comandante Aguilar Garza, quien controlaba aquellos agentes dentro de su jurisdicción.

Lo pensado en aquella reunión orquestada por Pedro Avilés se hizo realidad, pues no tardaría en que, con el paso de los meses, la cúpula del poder hubiese tomado la decisión de repartir el pastel y sacar del camino a Don Pedro. Llegaría entonces la fecha de su muerte: el 15 de septiembre de 1978 en Culiacán, Sinaloa.

El efecto cucaracha: la migración a Guadalajara

Tiempo después, en respuesta a la estrategia militar (la Operación Cóndor), vendría el efecto cucaracha, en donde los jefes de los clanes y sus familias se trasladaron a Guadalajara. Algo que ya se había pensado en aquella reunión en Culiacán, en donde Félix Gallardo propondría ubicar un nuevo territorio en donde operar.

La nueva estructura tras la muerte de Avilés

Tras la muerte de Pedro Avilés, Luciano Reynosa (su hermano), Ernesto Fonseca, Rafael Caro Quintero y José Esparragoza Moreno (El Azul) se hacen al control de la organización. Y Félix Gallardo, que se desempeñaba como coordinador general de la organización, pasaría a ser la cabeza principal.

Félix Gallardo: el Jefe de Jefes

Félix Gallardo resalta dentro de la organización gracias a su:

  • Inteligencia
  • Astucia
  • Habilidad social para establecer conexiones políticas y económicas en México

Esto en gran parte a que fue un ex oficial de la policía federal, en donde sirvió como intermediario entre la corrupción de funcionarios estatales y narcotraficantes. Sin contar la experiencia como escolta de uno de los hijos del ex gobernador sinaloense Leopoldo Sánchez Celis (1963-1968), quien más adelante sería su rostro empresarial dentro del negocio.

La clave del éxito: conexiones con la DFS

Este poder acumulado y sus excelentes conexiones con dos comandantes de la Federal de Seguridad (DFS) serían la clave del éxito para brillar dentro de la organización.

Ventajas obtenidas:

  • Información privilegiada de la DFS.
  • Decisión de salir de Sinaloa junto con sus socios y establecerse en Guadalajara.
  • Protección garantizada para su equipo.
  • Libertad para operar sin ningún inconveniente.

El modelo horizontal y descentralizado

Félix Gallardo, ya establecido en Guadalajara, llevaría a cabo una idea que ya venía cocinando tiempo atrás: la de implementar dentro de las plazas más poderosas en ese momento, un modelo horizontal y descentralizado, sin que esto pudiese generar un debilitamiento de su poder.

Razones del modelo:

  • Esta estructura los haría más resistentes.
  • Atacar a una plaza de la organización no necesariamente iba a debilitarla.
  • Al ser más flexible, sería más fácil reemplazar a las figuras claves dentro de la Corporación.

Para poner en funcionamiento su modelo, tenía que convencer a los demás narcos de Occidente y Norte del país para que se aliaran y poder así formar una sociedad para protegerse entre ellos y luchar contra aquellos enemigos en común.

La conformación del Cartel de Guadalajara

Félix Gallardo más adelante lograría el objetivo de unificar aquel grupo de traficantes o jefes de plazas para convertirlos en una organización con un enfoque más empresarial. Conformando así una gran corporación monopólica conocida como el Cartel de Guadalajara.

Niveles de la organización:

  • Nivel principal: Ernesto Fonseca Carrillo (Don Neto), José Esparragoza Moreno (El Azul), Manuel Salcido Uzeta (El Cochiloco)
  • Nivel medio: Rafael Caro Quintero, Juan Ramón Matta Ballesteros (hondureño), Amado Carrillo, Los Hermanos Payán, Ismael Zambada García (El Mayo)
  • Nivel inferior (sembradores, traficantes menores y pistoleros): Los Hermanos Arellano, Los Hermanos Beltrán Leyva, El Güero Palma, El Chapo Guzmán

El ascenso de El Chapo Guzmán

El Chapo y El Güero fueron escalando muy rápido dentro de la organización, esto en gran parte a su experiencia al estar rodeados de algunos capos mexicanos importantes.

Trayectoria de El Chapo dentro del Cartel:

  • Entró como chofer del Jefe de Jefes, quien lo consideraba en aquel momento como alguien inferior.
  • Luego pasaría a ser el cabecilla de una pandilla de sicarios llamada “Los Dormidos”, quienes tenían como trabajo eliminar a los rivales del Cartel de Guadalajara y deshacerse de los cuerpos en fosas clandestinas.
  • Con este accionar delictivo se empezó a ganar el respeto de sus jefes y entablar una buena amistad con El Güero Palma.
  • A quien se le encargó el traslado de drogas de las ciudades costeras de Sinaloa hacia el Norte (Estados Unidos). El Chapo Guzmán empieza a trabajar entonces para El Güero Palma, con quien lleva una buena relación y amistad.

La estructura operativa del Cartel

Volviendo al Cartel de Guadalajara (o Jalisco), se convierte entonces en la primera organización criminal mexicana dedicada exclusivamente al narcotráfico.

Características operativas:

  • Utilizó toda la frontera para distribuir la mercancía.
  • Inicialmente apostaba a la amapola y la marihuana.
  • Pasado un tiempo prudente se hicieron a las plazas y contactos que seguía manejando con éxito el cubano Sicilia Falcón desde la prisión.

El control territorial y la necesidad de nuevos horizontes

En este panorama, Félix Gallardo junto al Cartel de Guadalajara controlaba un amplio corredor para el tráfico de marihuana hacia Estados Unidos, en la Baja California, Juárez, Laredo y Tijuana.

Pero con los problemas ocasionados a causa de la Operación Cóndor, Félix Gallardo sabía que debía apuntar hacia nuevos horizontes en el negocio.

Los primeros nexos con los carteles colombianos: El papel de Matta Ballesteros

El paso decisivo hacia la cocaína no fue una decisión unilateral de Félix Gallardo, sino que se gestó gracias a la intervención de un intermediario clave: el hondureño Juan Ramón Matta Ballesteros.

Contexto de los colombianos:

A finales de los años 70 y principios de los 80, los carteles colombianos —tanto el de Medellín como el de Cali— enfrentaban un problema crítico. Las rutas tradicionales que venían utilizando para introducir cocaína a Estados Unidos a través de Florida y el Caribe empezaron a ser objeto de un control estricto por parte del gobierno norteamericano. La policía americana no se dejaba corromper con la misma facilidad, incautándoles demasiados cargamentos. Los aeropuertos se convertían en aduanas cada vez más costosas y vigiladas.

Fue entonces cuando los colombianos necesitaron desesperadamente una nueva ruta terrestre a través de México. Y los mexicanos, liderados por Félix Gallardo, ya poseían la infraestructura, la experiencia en el cruce fronterizo y, lo más importante, una red de corrupción consolidada con las autoridades.

El enlace: Juan Ramón Matta Ballesteros

Según múltiples fuentes documentales, Matta Ballesteros fue el nexo que conectó a Félix Gallardo con los capos colombianos. Matta, que ya operaba en el entorno del Cartel de Guadalajara, propuso a Gallardo la alianza que cambiaría el narcotráfico para siempre. Fue él quien organizó el primer encuentro entre el “Jefe de Jefes” y los representantes de los carteles de Medellín y Cali.

El primer encuentro: Félix Gallardo y Gonzalo Rodríguez Gacha

El primer contacto directo y formal de Félix Gallardo con la cúpula del narcotráfico colombiano se produjo con Gonzalo Rodríguez Gacha, uno de los socios fundadores del Cartel de Medellín, conocido como “El Mexicano” por su afición a la cultura de ese país.

La reunión en Altata:

Llega la anhelada reunión entre el Jefe de Jefes y alias el Mexicano en su casa de playa en Altata, a unos setenta kilómetros de Culiacán, donde también estuvo presente Matta Ballesteros. Rodríguez Gacha, al igual que su socio Pablo Escobar, se encontraba en una encrucijada y vio una oportunidad perfecta de aliarse con los mexicanos para establecer la nueva ruta por la frontera mexicana.

Términos del acuerdo:

A cambio de pasar la droga por su territorio, Félix Gallardo recibiría una comisión que, según las fuentes, alcanzaba hasta el 50% del precio de la droga en el mercado al mayoreo en la costa oeste de Estados Unidos. Sin embargo, una cláusula fundamental del pacto establecía que Félix Gallardo no les daba exclusividad sobre la distribución de su producto. Sabía que en Colombia existían otros carteles, como el de Cali, interesados en usar el mismo servicio de transporte desde México hacia Estados Unidos.

La ventaja negociadora de Félix Gallardo:

El Padrino tenía la sartén por el mango con la negociación, pues sus rutas venían operando de maravilla con la distribución de la marihuana y la amapola hacia los Estados Unidos. Además, contaba con el respaldo de la DFS y de las entidades pertinentes, gracias a su habilidad de negociación sexenal con los presidentes o gobernadores de turno, lo que le garantizaría el éxito de sus operaciones.

El canal de distribución de cocaína

Félix Gallardo construyó así un canal de distribución de coca entre Colombia, el Pacífico Mexicano y el Oeste de Estados Unidos.

Estrategia operativa:

Envió a su socio El Cochiloco, a quien se le atribuye ser el visionario que planteó utilizar el entonces recién creado Puerto de Lázaro Cárdenas para comercializar drogas de Colombia hacia Estados Unidos.

Manuel Salcido Uzeta se contactó entonces con Pablo Escobar y le pactaron 20 toneladas de coca mensual, dando inicio a la nueva sociedad.

Ruta de la cocaína:

  • La coca colombiana llegaba a Michoacán a través del Puerto de Lázaro Cárdenas.
  • Era transportada directamente hacia el estado de Jalisco.
  • Esto coordinado bajo la supervisión del Chapo, quien ya había escalado dentro de la organización.
  • En esta instancia, el Chapo atendía las órdenes de El Cochiloco, quien sería el contacto directo con Pablo Escobar.

La alianza con el Cartel de Cali

Con el Cartel de Cali manejaron un sistema diferente:

  • La coca era transportada por barco o avión al centro sur de México.
  • Donde los socios del Cartel la recibían y la introducían a los Estados Unidos.

El crecimiento exponencial y las fortunas acumuladas

Esta nueva alianza con los capos colombianos fue lo que llevó a que el Cartel de Guadalajara tuviera un crecimiento exponencial dentro del negocio.

Fortunas acumuladas:

  • Varios de sus socios acumularon mucha fortuna.
  • Para el caso de Félix Gallardo, se estima que fue de 500 millones de dólares, con un patrimonio que con el tiempo iría incrementando.

El tráfico masivo:

Según declaraciones del propio Félix Gallardo ante el entonces comandante de la Policía Judicial Federal, Guillermo González Calderoni, entre marzo y diciembre de 1984 realizaron tres viajes por mes en avionetas, cada uno con 500 o 600 kilogramos de cocaína, lo que suma un total superior a las 16 toneladas de cocaína pura exportadas en ese periodo.

Así fue la caída de Félix Gallardo y su organización criminal

Cuando Félix Gallardo se encontraba en la cima del Cartel de Guadalajara, se presentaron varios personajes poderosos que empezaron a sacar mordida del negocio. Por lo cual el Jefe de Jefes, para mantener su nómina, optó por cumplir con sus demandas.

Existieron pequeñas rencillas entre las plazas de su cartel, pero todas estas fueron resueltas gracias a su consejero jurídico, José Esparragoza Moreno, el Azul, quien aprovechando sus conexiones lograba encontrar soluciones para aquellas disputas.

Cómo es de esperar, el poder se le subió a la cabeza a Félix Gallardo y quiso hacerse al dominio completo en el tráfico de la cocaína. Pues se da cuenta que el negocio de la coca no estaba en la producción, sino en el transporte y la comercialización.

Además empieza a notar que el dinero tenía fluctuaciones en la economía, razón por la cual le pidió a los colombianos que, en vez de efectivo, le pagaran con mercancía. La cual él mismo podría revender a un precio más alto, pasando a convertirse en un mayorista exponencial.

Tiempo después, Félix Gallardo trató de convencer a los de su cúpula (Guadalajara) y a su contraparte, los del Cartel del Golfo, para sacar a los colombianos del negocio. Algo que no pudo lograr, pues el Cartel del Golfo nunca confió en las buenas intenciones de su rival.

El poder absoluto y las disputas internas

Cuando Félix Gallardo se encontraba en la cima del Cartel de Guadalajara, se presentaron varios personajes poderosos que empezaron a sacar mordida del negocio. Por lo cual el Jefe de Jefes, para mantener su nómina, optó por cumplir con sus demandas.

Existieron pequeñas rencillas entre las plazas de su cartel, pero todas estas fueron resueltas gracias a su consejero jurídico, José Esparragoza Moreno, el Azul, quien aprovechando sus conexiones lograba encontrar soluciones para aquellas disputas.

Consecuencias del poder absoluto:

  • El poder se le subió a la cabeza a Félix Gallardo y quiso hacerse al dominio completo en el tráfico de la cocaína.
  • Se dio cuenta que el negocio de la coca no estaba en la producción, sino en el transporte y la comercialización.
  • Notó que el dinero tenía fluctuaciones en la economía, razón por la cual le pidió a los colombianos que, en vez de efectivo, le pagaran con mercancía. La cual él mismo podría revender a un precio más alto, pasando a convertirse en un mayorista exponencial.

El intento fallido de traicionar a los colombianos

Tiempo después, Félix Gallardo trató de convencer a los de su cúpula (Guadalajara) y a su contraparte, los del Cartel del Golfo, para sacar a los colombianos del negocio. Algo que no pudo lograr, pues el Cartel del Golfo nunca confió en las buenas intenciones de su rival.

Consecuencias de esta traición:

  • Algunos carteles colombianos, como el de Cali, se apartaron y buscaron nuevos socios en el negocio.
  • El Padrino en este momento ya se encontraba en la cuerda floja.

La Operación Padrino: el cerco se cierra

Para aquella época, Félix Gallardo se enteró, gracias a la información filtrada por Ibarra o Aldana, sobre la existencia de la Operación Padrino, que buscaba desmantelar todos sus negocios y tener las pruebas suficientes para poder detenerlo. Utilizando la oficina de la DEA en Guadalajara para intervenir todas sus comunicaciones.

El descubrimiento de El Búfalo: el principio del fin

La caída de su organización vendría entonces para el mes de noviembre de 1984, cuando la sucursal en Guadalajara de la Agencia de Control de Drogas (DEA) ordenó la erradicación de la mayor plantación de marihuana descubierta: El Búfalo, propiedad de Rafael Caro Quintero.

El papel de Kiki Camarena:

Resulta que a su organización se les metió un infiltrado de la DEA, Kiki Camarena, quien se hizo pasar como agricultor para así ganar la confianza de los jefes. Nunca se supo cómo logró entablar buena relación con Caro Quintero y con Don Neto. Pero, de acuerdo a las operaciones encubiertas que realizó, se determinó que fue gracias al éxito de sus operativos a favor del Cartel, en donde lograba pasar con éxito un sinfín de kilos de coca y marihuana por la frontera sin menor contratiempo.

Todos aquellos resultados positivos fueron quizás lo que llevó a que los jefes decidieran contarle sobre uno de los sembradíos de marihuana más grandes del mundo.

El operativo de erradicación

Con la presión impuesta por los agentes de la DEA que sabían de la operación, se le exigió a los Estados Unidos autorizar el operativo. Esto gracias a la idea de Kiki Camarena de tomar las fotografías al rancho El Búfalo desde un helicóptero, teniendo las pruebas suficientes para que Washington autorizara la operación en conjunto con el gobierno mexicano.

Errores del operativo:

  • Sería aquel procedimiento de protocolo uno de los graves errores del operativo, pues se supo que 10 horas antes las autoridades mexicanas avisaron a los traficantes para que salieran del sitio.
  • Por eso no aprehendieron a ningún líder importante del Cartel de Guadalajara.
  • Solo encontrarían a 8 agentes de la DFS trabajando para aquellos narcos.

Impacto del golpe:

La revista Time bautizaría aquella operación como el “golpe del siglo”. En donde se destruyó una inmensa planicie de 3,000 hectáreas propiedad de Caro Quintero, que estaban siendo utilizadas para la siembra de marihuana.

Se calcula que el Cartel de Guadalajara perdió 1,000 millones de dólares en este operativo. Algo que enfureció inicialmente a Caro Quintero y a sus demás socios, que perderían una minita de oro. Pero que les serviría para darse cuenta que la protección de la que presumían estaba en entredicho.

El descubrimiento del soplón y el secuestro de Kiki Camarena

Les tomaría 4 meses a los narcos descubrir que el soplón fue nada más ni menos que el agente de la DEA, Kiki Camarena. Se cree que esta información se infiltró gracias a la CIA, que temía que el agente Camarena contara sobre el pacto descubierto entre los narcotraficantes y la CIA, una alianza que les permitió financiar la Contra Nicaragüense. Esto a raíz de que el Congreso de los Estados Unidos había dado fin a su financiación.

El secuestro:

El 7 de febrero de 1985, unos hombres armados secuestraron al agente de la DEA, Kiki Camarena, mientras salía del consulado de Estados Unidos en Guadalajara. A las 2 horas sería secuestrado el piloto mexicano, Alfredo Zavala, que le acompañó a fotografiar el Rancho El Búfalo.

Serían después trasladados a una casa que Caro Quintero le habría comprado a un personaje de la élite política de México, Rubén Zuno, cuñado del ex presidente Luis Echeverría Álvarez.

La intervención de Don Neto:

Aquellas semanas de secuestro y tortura no sirvieron de mucho, pues Kiki Camarena decidió hacer el operativo solo para evitar filtraciones. Don Neto, una persona con experiencia en el negocio, trató de intervenir para que liberaran a Kiki Camarena, pues este sabía sobre las consecuencias negativas que esta situación provocaría en el negocio.

Según Anabel Hernández, Ernesto Fonseca se molestó con su pupilo Rafael Caro Quintero, a quien dejaron a cargo del agente del país vecino y quien le dio la noticia de su fallecimiento de una forma burlona, pues se menciona que era una persona inmadura al ser el más joven de la organización. En medio del llanto, Fonseca Carrillo quiso enfrentarse a balazos con “El Príncipe”, pero al ver que no tenía posibilidades mejor se retiró y se encerró en su casa por dos días.

El hallazgo del cuerpo y la Operación Leyenda

El 5 de marzo de 1985, sería encontrado el cuerpo del agente de la DEA en una zona rural de La Angostura, un pueblecito en el estado de Michoacán, México.

La DEA organizó entonces la Operación Leyenda para aclarar el asesinato de Kiki. A partir de ahí, exigieron una investigación que implicó el cierre temporal de la frontera y la captura inmediata de los responsables del atroz asesinato.

Resultados de la investigación:

  • Se comenzó a destapar los vínculos de distintas instituciones del Gobierno Mexicano con el narcotráfico.
  • Se dio captura a los principales responsables del asesinato de Kiki Camarena, uno de los mejores hombres con los que contaba la DEA en aquel momento.

Las capturas de los líderes del Cartel de Guadalajara

La caída de Don Neto:

El primero en caer sería Ernesto Fonseca Carrillo, alias “Don Neto”, el 7 de abril de 1985, cuando fue localizado en la residencia del gobernador de Jalisco, en el puerto turístico de Puerto Vallarta.

De acuerdo con fuentes documentales, su detención se debió a un error de su seguridad: uno de sus pistoleros salió de fiesta y, tras una pelea, fue seguido por la policía municipal hasta el refugio de “Don Neto”, donde se armó una balacera y todos fueron detenidos.

La caída de Caro Quintero:

Le seguiría Rafael Caro Quintero, quien fue detenido en La Quinta La California, dentro de la comunidad de San Rafael de Ojo de Agua en Alajuela, Costa Rica, el 18 de septiembre de 1985 (aunque otras fuentes señalan el 4 de abril de 1985).

Según los reportes de la época, el capo fue encontrado en una lujosa residencia cerca del aeropuerto, acompañado de Sara Cosío, una menor de 17 años que era sobrina de un político de Jalisco. Cuando los agentes costarricenses irrumpieron en la propiedad, la joven manifestó: “¡Yo no estoy secuestrada! ¡Yo estoy enamorada de Caro Quintero!”.

Detalles de la captura:

  • Caro Quintero logró huir a Costa Rica tras el asesinato de Camarena, pagando un soborno de 60 millones de pesos al comandante de la Policía Judicial, José Armando Pavón Reyes, para que lo dejara escapar del Aeropuerto de Guadalajara.
  • En el momento de su detención, intentó sobornar a un agente costarricense ofreciéndole un millón de dólares a cambio del nombre del oficial de la DEA que lo había descubierto en el país.
  • Fue condenado a 40 años de prisión por el doble homicidio de Camarena y Zavala Avelar.

La caída de Félix Gallardo:

Finalizando con la captura del gran Jefe de Jefes, Félix Gallardo, detenido por su ex-colega, el comandante de la Policía Judicial de México, González Calderoni, en abril de 1989, en una lujosa casa en Cosmos (Guadalajara).

El destino de los líderes:

  • Ernesto Fonseca Carrillo fue sentenciado a 40 años de prisión. En 2016, obtuvo prisión domiciliaria debido a su avanzada edad (85 años) y delicado estado de salud. En abril de 2025, a sus 94 años, recuperó su libertad tras cumplir su condena.
  • Rafael Caro Quintero fue liberado en 2013 por irregularidades en su proceso, pero mantuvo una orden de reaprehensión. Fue recapturado en 2022 en Sinaloa.
  • Miguel Ángel Félix Gallardo permaneció en prisión durante décadas. En 2017, un juez le concedió prisión domiciliaria debido a su delicado estado de salud, que incluye ceguera de un ojo, sordera y problemas de movilidad.
El surgimiento de nuevos carteles en México (Sinaloa, Juárez y Tijuana)

El vacío de poder tras la caída del Jefe de Jefes

Con el Jefe de Jefes en la prisión, junto a los demás líderes del Cartel de Guadalajara, la organización empezó a tomar otro rumbo con los integrantes que aún permanecían afuera, que aún no eran objetivo de las autoridades estatales.

El Güero Palma junto a su lugarteniente y amigo El Chapo Guzmán habían escalado posiciones importantes dentro de la organización. Esto en gran parte a que Palma se había convertido en un planificador y ejecutor del tráfico de toneladas de droga desde Sonora a Estados Unidos.

La traición de El Güero Palma y el robo de los 300 kilos

Tiempo después, El Güero, aprovechando que el poder de Félix Gallardo se estaba opacando a causa del desmantelamiento de la organización, aprovechó la situación para quedarse con un cargamento de 300 kilos de cocaína. Algo que era considerado como una violación del código ejecutivo del Cartel, razón por la cual El Güero Palma debió asumir las consecuencias.

El papel de los hermanos Arellano Félix.

Los hermanos Arellano Félix, que ya venían teniendo sus diferencias con estos dos capos (El Chapo y El Güero), a los que además le tenían celos por su rápido ascenso dentro de la organización, no dudaron en concretar una cita con el Jefe de Jefes, quien era muy allegado a ellos.

En dicha cita le sugirieron que debía tomar cartas en el asunto por aquel robo, o si no, su poder como jefe de la organización estaría en entredicho.

La consulta con el Azul y la decisión del Padrino

El Jefe de Jefes se asesora con su Consigliere, José Esparragoza Moreno, el Azul, para consultarle su decisión de causarle daño a El Güero Palma por aquella ofensa. Este, que era considerado el Peacemaker de los carteles, le dice que no es la forma correcta.

El Padrino, viendo que sus socios ya estaban operando bajo sus propias órdenes, decide llevar a cabo lo planeado como un precedente para todos aquellos que quisieran seguir su rumbo y no acatar sus órdenes.

La venganza de Félix Gallardo contra El Güero Palma

Ese mismo año, en 1989, el Jefe de Jefes infiltró a un sicario en la organización de Palma Salazar, mientras este se encontraba ausente.

La misión del sicario.
  • Enamorar a la esposa de El Güero.
  • Convencerla para que huyeran juntos.
  • Tener acceso a las cuentas de Héctor.
El resultado de la operación.
  • El sicario venezolano seduce a Guadalupe Leija Serrano.
  • Se escapa con ella.
  • Le roba 2 millones de dólares.
  • La asesina.
  • Luego, en una caja metálica refrigerada, envía su cabeza a El Güero.
  • Quince días después, en Venezuela, se deshace de sus hijos.

La sed de venganza de El Güero Palma

Cuando El Güero Palma se entera de lo sucedido, lo enceguece su sed de venganza y decide actuar. Pero El Chapo le aconseja que primero se reuniera con algunos líderes de la organización para tener su aprobación.

La reunión en el Reclusorio Sur.

Se lleva a cabo una reunión en el Reclusorio Sur, donde comieron langosta y cortes de carne. Allí, estos capos solicitaron al Azul su autorización para eliminar a todos sus compadres, entre ellos a Félix Gallardo y sus aliados, los hermanos Arellano Félix, de quienes asumían estaban enterados.

Esta sería la venganza y la cacería de El Güero Palma tras los involucrados del asesinato de su familia. Sería ahí donde se rompe la regla no escrita entre narcotraficantes: el pacto de no agresión entre familiares.

La cacería de El Güero Palma: lista de objetivos

Primera víctima: Rafael Clavel (Venezuela).
  • Los tentáculos de El Güero Palma llegan hasta Venezuela.
  • Con el apoyo de las FARC, localiza a Rafael Clavel.
  • Clavel no tuvo más opción que esconderse en una prisión de su país, donde sería asesinado 2 meses después.
Segunda fase: familiares y aliados de Félix Gallardo.
  • Los hijos de Clavel.
  • 9 amigos y familiares de Félix Gallardo, incluida su suegra.
  • Un abogado de los Arellano Félix, Joel Solorio Rosas.

El quiebre definitivo de la organización

Félix Gallardo, tratando de solucionar aquella embarrada, seguía dando algunas órdenes a su organización por medio de un teléfono móvil. Pero después de este mal movimiento, las cabezas importantes de cada plaza le empezaron a dar la espalda.

La decisión de repartir los territorios.

El Padrino empieza a temer el fin de la organización y que un operativo en su contra le echara a perder todo el poder que hasta el momento se había logrado. Así que Félix Gallardo, desde la prisión, ordenó a Rafael Aguilar Guajardo que reuniera a todos los capos para hacer la repartición pacífica de los territorios.

La Asamblea de repartición de plazas

Aquella famosa reunión estaría presidida por el comandante Guillermo González Calderoni, el ex comandante de la PJF quien brindó la protección del capo en dicha Asamblea.

Contexto de la reunión.

Según palabras de Félix Gallardo, el jefe de la policía antinarcóticos, González Calderoni, por orden de sus superiores, repartió las plazas entre los demás integrantes de la organización. La razón principal tras aquella decisión fue descentralizar las disputas y, de esa manera, trasladar parte de la violencia de Culiacán hacia otros lados.

El reparto de territorios

La repartición de estos territorios, según algunas fuentes externas, sería de la siguiente manera:

  • El coronel Villareal — control sobre la zona de Guadalajara.
  • Emilio Quintero PayánNogales y Hermosillo, Sonora.
  • Javier Caro PayánBaja California (originario de Badiraguato, Sinaloa).
  • Joaquín Guzmán Loera, El ChapoTecate, Baja California.
  • Luis Héctor Palma, El GüeroSan Luis Río Colorado, Sonora.
  • Rafael Aguilar GuajardoCiudad Juárez, Chihuahua y Nuevo Laredo (poco tiempo después, su sucesor sería Amado Carrillo Fuentes).
  • Ismael El Mayo Zambada GarcíaSinaloa.

Las tres facciones principales

Con el tiempo, se conocería que el Cartel de Guadalajara se dividió en 3 facciones importantes:

  • Cártel de Sinaloa
  • Cártel de Tijuana
  • Cártel de Juárez

El derecho de paso y el conflicto entre facciones

Miguel Félix Gallardo, que aún tenía algo de potestad de mando al ser el gran Jefe de Jefes, antes de ser trasladado a la cárcel de máxima seguridad, ordenó que los demás carteles tendrían que pagar un derecho de paso al cruzar por Sonora y Baja California con su carga de narcóticos.

Esta decisión profundizó aún más el conflicto entre:

  • Los hermanos Arellano Félix (Tijuana).
  • El Chapo Guzmán (Sinaloa).
  • Sus socios.

Las nuevas reglas del juego

De ahí en adelante, los nuevos líderes de los territorios ya repartidos supieron que las reglas del juego ya no serían las mismas. Esto en gran parte porque desapareció la Dirección Federal de Seguridad (DFS), que mediaba los conflictos en el interior de la organización (Cartel de Guadalajara).

Nuevas normas básicas de convivencia que debían definir.
  • Pago de tarifas por el uso de plazas ajenas.
  • Respeto de los dominios territoriales.
  • Códigos de lealtad.
  • Respeto de la vida de sus familiares.

El papel de los hermanos Arellano Félix y el Cártel de Tijuana

Los hermanos Arellano Félix se consolidaron como los líderes indiscutibles del Cártel de Tijuana, controlando la frontera más activa del país y estableciendo una estructura violenta que los distinguiría por su ferocidad y su capacidad para corromper a las autoridades.

Estructura del Cártel de Tijuana.
  • Controlaban la ruta de Tijuana, una de las más codiciadas por su cercanía con California.
  • Establecieron alianzas con los carteles colombianos.
  • Fueron responsables de una violencia sin precedentes en la frontera.

El Cártel de Juárez y la figura de Amado Carrillo

Amado Carrillo Fuentes, conocido como “El Señor de los Cielos”, tomó el control de Ciudad Juárez tras la muerte de Rafael Aguilar Guajardo.

Características de su operación.
  • Utilizó una flota de aviones para transportar cocaína desde Colombia.
  • Estableció una de las rutas de narcotráfico más sofisticadas de la época.
  • Logró corromper a altos funcionarios del gobierno mexicano.

El Cártel de Sinaloa y el ascenso de El Chapo

El Chapo Guzmán, junto con El Mayo Zambada y El Güero Palma, consolidaron el Cártel de Sinaloa como la organización más poderosa de México.

Factores de su éxito.
  • Control de las rutas del Pacífico.
  • Alianzas estratégicas con otros grupos.
  • Capacidad de adaptación y corrupción de autoridades.
  • Sistema de comunicaciones sofisticado.

El papel de la DFS en la mediación de conflictos

Antes de su desaparición, la Dirección Federal de Seguridad (DFS) jugó un papel crucial como mediadora de conflictos en el interior del Cartel de Guadalajara.

Funciones de la DFS.
  • Intermediaba en disputas entre plazas.
  • Cobraba sobornos de todos los grupos.
  • Garantizaba la impunidad de los capos.
  • Mantenía un delicado equilibrio de poder.
Efecto de su desaparición.
  • Sin la DFS, los conflictos escalaron.
  • Las disputas territoriales se volvieron más violentas.
  • La violencia se extendió a todo el país.

Los códigos de conducta en el mundo del narcotráfico

Tras la fragmentación del Cartel de Guadalajara, los nuevos líderes tuvieron que establecer normas básicas de convivencia para evitar una guerra total.

Los códigos establecidos.
  • Pago de tarifas por el uso de plazas ajenas.
  • Respeto de los dominios territoriales.
  • Códigos de lealtad entre los miembros.
  • Respeto de la vida de los familiares.
  • No intervención en los negocios de otros carteles.
El quiebre de estos códigos.
  • La venganza de El Güero Palma rompió el pacto de no agresión entre familiares.
  • Este quiebre marcó el inicio de una nueva era de violencia en el narcotráfico mexicano.
El Señor de los Cielos, primer capo que transformo el negocio del narco en una industria sofisticada

Los inicios de Amado Carrillo en el Cartel de Guadalajara

Para entender por qué Amado Carrillo se quedaría con el territorio de Juárez dentro de la repartición que hizo el Jefe de Jefes en Acapulco, habría que devolvernos tiempo atrás, es decir, a sus inicios. Cuando Félix Gallardo convenció a todas las plazas que en ese momento traficaban con droga para que se establecieran como una sola, denominada el Cartel de Guadalajara.

Uno de los socios principales del cartel, Ernesto Fonseca Carrillo (Don Neto), sería quien llevaría a su sobrino Amado Carrillo a conformar parte de la organización. Pero por inconvenientes presentados por una mujer (Sara Cosío) entre Amado Carrillo Fuentes y Rafael Caro Quintero, Don Neto decide enviar a su sobrino a trabajar con uno de sus socios, Pablo Acosta Villarreal (El Zorro de Ojinaga), para que aprendiera del negocio.

El aprendizaje con Pablo Acosta

En aquel momento, El Pablote tenía su base de operaciones en la ciudad fronteriza de Ojinaga, Chihuahua, teniendo el control absoluto de un tramo de doscientas millas de la frontera entre Estados Unidos y México para enviar marihuana y heroína.

Fue gracias a esta operación que el Zorro de Ojinaga se convirtió en un hombre popular dentro del gremio de traficantes. Su experiencia le sirvió para iniciar a Amado Carrillo en el negocio del tráfico de droga.

Una de las tareas que el Pablote con el tiempo le encomendó a Amado Carrillo fue la de negociar directamente con los colombianos, esto debido a que Pablo Acosta no confiaba en aquellos personajes. Se fijó en la habilidad de su pupilo para negociar y conseguir buenos resultados, entre ellos lograr que los mafiosos sudamericanos fueran personalmente a Ojinaga para negociar con Pablo Acosta la venta de cargamentos de coca con los precios negociados previamente por Amado.

Estos años de permanencia en la organización de Pablo Acosta llevaron a que Amado Carrillo dejara de ser su asistente y pasara a convertirse en el segundo en jerarquía.

La caída de Pablo Acosta y el ascenso de Amado

Todo el panorama cambiaría para Pablo Acosta cuando aparece en el escenario Miguel Calderoni, quien, gracias a la captura de Félix Gallardo, pasó a ser el director general de Operaciones Antinarcóticos. Calderoni empezó a entablar relaciones con funcionarios y elementos de la DEA para detener a mexicanos y entregárselos vía fast track a las autoridades norteamericanas, convirtiéndose prácticamente en un caza-recompensas al servicio de las agencias norteamericanas.

Amado Carrillo, conociendo de antemano que los ojos estaban puestos en su jefe, Pablo Acosta, decide acelerar su captura y, según versiones, entrega un millón de dólares para que acaben con El Pablote.

El 24 de abril de 1987, en una zona cercana al Río Bravo, en el rancho Santa Elena, se ordena a la guardia establecida armar un perímetro en el rancho de Acosta Villarreal y tomarse el pueblo. Pablo Acosta, al verse acorralado, toma su pistola y, apuntándose en la cabeza, se da un tiro de gracia.

Con el camino libre, Amado Carrillo pasa a asumir el control completo del grupo narcotraficante que operaba en Ojinaga. Continuó con las actividades que llevaba El Pablote con su socio Aguilar Guajardo, esta vez buscando extender sus redes en la ciudad de Juárez, donde el comandante de la DFS, Rafael Aguilar, habría conformado su cartel gracias a la seguridad y a las conexiones que gozaba para operar allí.

La alianza con Aguilar Guajardo y el control de Juárez

Las buenas relaciones en el negocio que Aguilar Guajardo mantenía con el Jefe de Jefes le llevaron a asegurar el territorio de Juárez en aquella repartición en Acapulco. En este escenario, Amado Carrillo Fuentes se gana la confianza del ex federal Aguilar Guajardo y le pide que le deje manejar las recepciones de droga desde Colombia, gracias a que Amado Carrillo había tomado el control de las operaciones de El Pablote en aquel país con un vínculo clave: Alberto Ochoa Soto, un hombre designado por el Cartel de Medellín.

En este contexto, ambos socios (Amado y Aguilar) empiezan a manejar casi el 60% de la cocaína colombiana que llegaba a Estados Unidos vía México, convirtiendo el estado de Chihuahua en su base de operaciones en el trasiego de droga.

La eliminación de Aguilar Guajardo

Tiempo después iniciarían los celos y desacuerdos entre Guajardo y su mano derecha, Amado Carrillo, quien seguía escalando en la organización dejando mal parado a su socio. Aunque a Guajardo le estaba yendo bien con la operación de Amado, siempre ponía trabas al ver que su aliado estaba cambiando la forma de maniobrar en su territorio.

Esto llevaría a que el 12 de abril de 1993, en un muelle de Cancún, Quintana Roo, Aguilar Guajardo fuese acribillado cuando se disponía a abordar una lancha, por órdenes de Amado Carrillo, quien quería quedarse con el cruce de Ciudad Juárez-El Paso, Texas, el segundo puerto fronterizo con el mayor flujo de comercio entre México y Estados Unidos.

Amado sabía que Ciudad Juárez era la mina de oro para el narcotráfico mexicano. Su visión le llevó a ir más allá y encaminar su negocio con el nuevo acuerdo que estaba por concluir, el TLC (Tratado de Libre Comercio), que haría que esta plaza de contrabando fuera mucho más lucrativa para sus operaciones. Por esta razón, se apropia por completo del Cartel de Juárez en compañía de sus hermanos Vicente, Rodolfo y Alberto.

La expansión del imperio y la red de corrupción

Amado Carrillo continuó sus operaciones conservando su anonimato para poder moverse sin inconvenientes, sobornando a funcionarios y jefes policíacos de primer nivel, lo mismo que a militares de alto rango como Miguel Calderoni, José Luis Larrazolo, Ramón Alcides, y varios generales como Francisco Jesús Martínez Molina y José de Jesús Gutiérrez Rebollo.

Con esta nómina de corrupción, el Cartel creció significativamente sus operaciones en Estados Unidos, Centroamérica y Sudamérica. Amado Carrillo empezó a aprovechar el Paso de Juárez, por donde transitaba la marihuana y cocaína que se distribuía en el Centro y Oeste de Texas.

La flotilla de aviones y el origen del apodo

Con la experiencia lograda, Amado Carrillo empezó a mejorar las operaciones aéreas en cuanto al tráfico de drogas. Comenzó a notar que sus rivales transportaban de 200 o 500 kilos de droga en avionetas o en aviones pequeños. Entonces decide optar por una flotilla de 30 aviones, la mayoría Boeing 727, a los que quitaba el fuselaje, asientos y todo lo necesario para convertirlos en transporte de carga.

Amado Carrillo con esta flotilla de aviones llegó a hacer envíos de hasta 9 toneladas de cocaína en un solo viaje. Cada semana pasaba a Estados Unidos cargas de coca valuadas en 200 millones de dólares. Después fue más allá y empezó a utilizar aviones franceses (Boeing 747) que alcanzaban una velocidad de 500 km por hora, que solo podrían ser alcanzados por un jet caza del Pentágono.

Esta habilidad para transportar la droga de una forma más rápida fue lo que le llevó a conocerse dentro del gremio como El Señor de los Cielos, y a estar por encima de los demás carteles al introducir cuatro veces más cargamentos de droga a la Unión Americana que todos sus competidores juntos.

La nueva alianza con Pablo Escobar

Toda esta maniobra funcionó gracias a las alianzas establecidas con los contactos de sus jefes anteriores (Pablo Acosta y Aguilar Guajardo), entre ellos con Pablo Escobar, con quien se contacta de nuevo cuando la sociedad con Félix Gallardo se quiebra a raíz del asesinato del agente de la DEA, Kiki Camarena.

Entonces el Patrón ve la necesidad de restablecer nuevas alianzas, esta vez con el Señor de los Cielos, quien en contraprestación le ofrece la ruta marítima conocida como La Fanny y la flotilla de aviones 727.

Esta transacción entre ambos capos tenía una petición clara: el Señor de los Cielos le exigía al Patrón que los pagos se efectuaran en cocaína y le diera acceso además al mercado de Atlanta, Chicago, Oklahoma y Seattle. Lo que permitió que Amado Carrillo fuera ocupando más el territorio establecido por los colombianos en Estados Unidos.

El fin de la sociedad con Escobar y la alianza con Cali

Amado Carrillo daría fin a esta sociedad cuando se entera de que Pablo Escobar se convirtió en el objetivo número uno del gobierno americano y del Estado colombiano. Se aprovecha de la eventual detención de Escobar en la cárcel La Catedral de Itagüí para robarle 12 toneladas de cocaína y establecer una nueva alianza con los Caballeros de Cali.

Amado Carrillo cumple con su objetivo inicial de acaparar la mayoría de droga de los países suramericanos, en especial de Colombia, gracias a la exclusividad que le pedía a sus nuevos socios estratégicos y a la rapidez de transportar la cantidad indicada sin ningún problema. Por lo que muchos de sus antiguos socios y líderes de los demás carteles tenían que buscarlo para negociar la droga.

El conflicto con los Arellano Félix y la creación de la Federación

El apoderarse del control de la droga y de una de las zonas fronterizas más lucrativas en ese momento le ocasionó un conflicto de interés con los Arellano Félix, que querían apoderarse de su territorio, razón por la cual un año atrás habían orquestado un atentado en su contra en el restaurante Bali Hai Ochoa, situado al sur de la Ciudad de México. Una situación de la que pudo salir sin ningún problema al tener bajo su nómina al General Rebollo, comisionado del Instituto Nacional para el Combate a las Drogas (INCD), que puso al Cartel de Tijuana a tambalear, pues ellos no querían echarse encima un enemigo de aquel tamaño.

La otra preocupación de Amado Carrillo fue buscar cómo frenar un posible ataque de los otros rivales que querían apropiarse de su paso estratégico. Entonces el capo realiza su próxima movida y se contacta con Esparragoza, su consejero jurídico. La iniciativa de este encuentro era la creación de la Federación como una primera etapa en la que los socios de Sinaloa y de Juárez se unían para hacerle frente a sus rivales, los Arellano Félix y el Cartel del Golfo.

En donde también se establece un acuerdo para que los de Sinaloa tuvieran acceso a la droga acaparada por el Señor de los Cielos y al corredor estratégico de Juárez, tributando un justo impuesto.

El negocio con el Cartel de Cali y el crecimiento exponencial

En este marco, el Cartel de Juárez se convirtió en la organización más importante en el tráfico de drogas y el lavado de dinero, gracias a las conexiones de Amado Carrillo con la élite del poder y sus alianzas estratégicas con los carteles colombianos.

Y no era de extrañarse, pues no más la nueva alianza con el Cartel de Cali sería el inicio de su nuevo escalamiento en el narcotráfico. Amado Carrillo, al acaparar la droga, podía fácilmente tener el control sobre sus precios. Y el acuerdo pactado con el Cartel de Cali fue más que ventajoso, en donde exigía un kilo de coca por cada uno que movía. Es decir, 3,000 dólares por transportar un kilo, que se convertía en 40,000 al venderlo su propio cartel. Algo que le resultó fácil resolver, pues ya tenía casi bajo su poder las zonas importantes en Estados Unidos para la venta de la mercancía.

Se supo que el Señor de los Cielos en aquel año llegó a mover cerca de 5 toneladas al mes, llegando a ingresos de 180 millones de dólares al mes. Dicha asociación entre ambos carteles (Cartel de Cali y Cartel de Juárez) se extendió hasta el año de 1993, a raíz de que el Cartel de Cali quería someterse a la justicia y dar por terminada aquella alianza, y porque el Señor de los Cielos acusó a los Caballeros de Cali de haberse quedado con parte de un cargamento.

La última negociación con los colombianos

Llega entonces la última negociación del Señor de los Cielos con los colombianos, esta vez con Orlando Henao Montoya, el jefe del Cartel del Norte del Valle, quien estuvo de acuerdo en mantener el mismo trato que se había hecho con los de Cali. Un acuerdo que llevó a que ambos carteles crecieran a gran escala, pues las numerosas toneladas de cocaína que llegaban de Colombia eran despachadas sin ningún inconveniente por el corredor Juárez-El Paso.

La persecución de la DEA y la caída de su red de corrupción

Todas aquellas operaciones ilícitas llevaron a que Amado Carrillo tuviera encima 26 investigaciones en su contra y a que la DEA ofreciera 5 millones de dólares por información que llevara a su detención.

Este operativo en su contra puso a tambalear su organización, pues las investigaciones de corrupción empezaron a arrojar datos que involucraban a su nómina. Como por ejemplo la de Jesús Gutiérrez Rebollo, que es detenido por soborno, obstrucción a la justicia y por facilitar el transporte de la cocaína al Cartel de Juárez.

La muerte de Amado Carrillo y su leyenda

Entre mayo y julio de 1997, Amado Carrillo viajó a Rusia, Cuba y Chile para expandir su imperio, teniendo entre sus planes realizarse cirugía plástica y liposucción, aprovechando lo poco que lo conocían. Pero no tuvo éxito, así que se dirigió a su país, donde un grupo de cirujanos plásticos lo operó a principios de julio de 1997 en un hotel del Distrito Federal que había sido equipado para el efecto. El 4 de julio le aplicaron un sedante que le causó la muerte.

A partir de su muerte, Amado Carrillo se convierte en una leyenda en el narcotráfico, al cual le hicieron algunos narcocorridos y narco-series inspirados en su vida delictiva. La serie El Señor de los Cielos, producida por Telemundo y protagonizada por Rafael Amaya, está inspirada en su vida bajo el nombre de Aurelio Casillas.

El legado: Vicente Carrillo y la fragmentación del Cartel de Juárez

Vicente (El Viceroy) y sus hermanos quedaron bajo el mando del Cartel tras la muerte del Señor de los Cielos. El Viceroy logró establecer un nuevo impuesto para que los otros cárteles pagaran por usar su paso fronterizo. Esto representó una fragmentación para los narcos que seguían con la intención de hacerse a esa nueva plaza estratégica fronteriza con Estados Unidos.

Cómo fue que los hermanos Arellano se convirtieron en los amos y dueños del Cartel de Tijuana?

Los antecedentes: una familia de diez hermanos

Para comprender a cabalidad la consolidación del Cártel de Tijuana, debemos conocer sus antecedentes. Este hilo de la historia comienza con una familia: los Arellano Félix, un grupo de diez hermanos que más adelante conformaría una gran organización.

Se conoce que algunos de los hermanos Arellano trabajaron como organizadores de fiestas callejeras, fortaleciendo el negocio del sonido. También incursionaron en el contrabando de pacas de ropa usada en la frontera con Estados Unidos.

Hasta esos momentos, Benjamín era el único que había entrado de lleno al narcotráfico; los demás se hallaban al margen, dedicados al contrabando.

El vínculo con Javier Caro Payán y el Cartel de Guadalajara

Esta incursión en el narcotráfico se debió principalmente a los negocios que sostuvo Benjamín con Javier Caro Payán, quien se lo llevaría como su secretario particular y principal lugarteniente.

De esta forma, Benjamín llegaría a conocer a una de las organizaciones más fuertes que en ese momento se estaba conformando: el Cartel de Guadalajara. Un vínculo del cual sacó bastante provecho al consolidar su amistad con el gran Jefe de Jefes, Miguel Ángel Félix Gallardo.

Cuando Félix Gallardo es capturado en 1989, el Cartel de Guadalajara se descompone en varias plazas. Una de ellas es otorgada a Javier Caro Payán, a quien le corresponde Baja California. Los Arellano Félix recibieron Tijuana, pero desde el comienzo querían más territorio.

El ascenso de Benjamín y la consolidación del poder

Caro Payán, aprovechando el temperamento fuerte de su mano derecha, Benjamín Arellano, le encomienda liquidar a todos los miembros de la familia Machi Ramírez para asumir el poder absoluto en la península. Su pupilo cumple a cabalidad su misión de aniquilar a sus enemigos, ganándose el sobrenombre de «El Comandante Min».

En este panorama, Javier Caro Payán y Benjamín tenían casi por completo el corredor estratégico para su negocio de narcotráfico. El Doctor Caro, como se le conocía, recibía entonces en la ciudad fronteriza cargamentos de cocaína colombiana y luego la enviaba a Detroit, Atlanta, Nueva York, Boston y también a Canadá.

Tiempo después, Javier Caro Payán es detenido en Canadá pero luego liberado. A su regreso reclamó su lugar, pero Benjamín Arellano, con ansias de poder, consolidó su propia organización con seis de sus hermanos. Este clan sería quien expulsaría de su nuevo territorio a Javier Caro Payán, que tiempo después sería asesinado por ellos para evitar una posible retaliación.

La alianza con Chuy Labra y el nacimiento del Cártel de Tijuana

Los Hermanos Arellano Félix sabían que para tener el control absoluto de Tijuana tenían que poner los ojos allí, pero Chuy Labra y Aguirre Galindo, que en ese momento eran los amos de Tijuana, los contactaron primero para establecer una alianza que a ambos les beneficiaría.

Desde aquel entonces, se empezó a conocer dicha organización como el Cártel de Tijuana o el Cártel de los Arellano Félix (CAF). La organización tuvo su origen a finales de los años 80, iniciando con el contrabando de aparatos electrónicos antes de trasladarse a Jalisco y conocer a Caro Payán.

Los impuestos de la frontera y el conflicto con Sinaloa

Los inconvenientes con este cartel se fueron presentando a raíz de los impuestos que se habían establecido en la repartición de las Plazas en Acapulco. La familia Arellano Félix decretó la autonomía de su territorio y empezó a cobrar tarifas especiales a los demás traficantes que querían usar la codiciada frontera con California.

Aquella situación empezó a afectar a algunos jefes de las demás plazas, como El Mayo Zambada, que ya era un latifundista con enormes sembradíos de marihuana y adormidera en Sinaloa, o El Chapo Guzmán, que operaba en el cercano poblado de Tecate y era famoso por haber creado los túneles para cruzar la droga por la línea divisoria.

En este marco, El Chapo se reúne con sus amigos, El Güero Palma y El Azul, para llegar a un acuerdo con el Cártel de Tijuana. Los Hermanos Arellano rechazan la oferta de los sinaloenses, pues no acceden a venderles parte de la frontera, sino que se la rentan. Algo que claramente El Chapo y sus secuaces no iban a tolerar.

Las rencillas personales y el quiebre del código moral

La guerra entre ambos carteles ya estaba declarada, pues las rencillas entre los Hermanos Arellano Félix, El Chapo y El Güero Palma venían desde tiempo atrás. Benjamín y Ramón siempre tuvieron recelo en contra de El Chapo y El Güero Palma, quienes estaban escalando rápidamente en el negocio.

Aprovecharon un error del Güero Palma al quedarse con una mercancía del Jefe de Jefes, en donde Benjamín ejerció presión con Félix Gallardo para que actuara. Esto trajo como consecuencia la muerte de la familia del Güero Palma y el quiebre del código moral entre los narcos.

En cuanto a la enemistad con El Chapo, esta se originó porque nunca pasó la muerte de su compadre y amigo Armando López, El Rayo de Sinaloa, quien se enamoró de Enedina (la Narcomami), hermana de los Arellano.

El ataque a la discoteca Christine

El resentimiento de los integrantes de Sinaloa, sumado al rechazo de la oferta de vender parte de la frontera, generó una cruenta disputa entre el Clan de los hermanos Arellano Félix y los capos de Sinaloa.

El 8 de noviembre de 1992, por un chivatazo de El Mayo Zambada, un comando de aproximadamente 25 hombres llegó en un camión a la popular discoteca Christine, en Puerto Vallarta, Jalisco, con la finalidad de dar de baja a algunos líderes del Cártel de Tijuana, Ramón y Francisco Javier.

El atentado al aeropuerto de Guadalajara y la muerte del Cardenal

El 24 de mayo de 1993, los Hermanos Arellano Félix contraatacan. En aquel momento ya sabían que El Chapo llegaría en un Grand Marquis color blanco, vehículo que el narcotraficante utilizaba para trasladarse. Todo era cuestión de tiempo para disparar aquel vehículo, pero todo se saldría de control al llegar primero el Cardenal Posadas Ocampo, que para mala suerte venía en un carro muy similar.

En medio del tiroteo, resultó muerto junto a su chofer y El Chapo Guzmán logra agacharse y escapar aprovechando el caos y la confusión. Según la versión oficial, durante la balacera el cardenal fue confundido con Joaquín Guzmán Loera, aunque otras fuentes aseguran que era uno de los objetivos directos.

Aquel incidente puso a ambos carteles en el ojo de las autoridades estatales. El Chapo Guzmán empezó a ganar popularidad, convirtiéndose en la cara visible del Cartel de Sinaloa. Por parte del Cártel de Tijuana, empezaron a perder muchos contactos establecidos con las altas élites del poder.

La guerra se intensifica

Todo aquel conflicto generado no detiene la guerra entre los carteles, sino que la incrementa, pues el Cártel de Tijuana quería que su imagen como organización poderosa permaneciera intacta. Reestructuran su organización y Ramón Arellano empodera a los narcojuniors, un grupo de sicarios captados entre las familias de la alta burguesía de la sociedad tijuanense. Quienes podrían pasar desapercibidos por las autoridades al romper el patrón cultural de los sicarios que solían reclutar los cárteles mexicanos.

Este poder otorgado a los narcojuniors permitió que el Cártel de Tijuana contara con una gran influencia local y de operación en California, pero también llevó a que más adelante fueran exterminados al querer tomar el poder por su cuenta.

El atentado contra El Señor de los Cielos

El próximo movimiento del Cártel de Tijuana fue dar de baja a El Señor de los Cielos, que no quiso tomar partido en aquella guerra sino que sacó provecho al quedarse con un contacto colombiano clave: el Cartel del Norte del Valle.

El 13 de diciembre, tres de sus mejores narcojuniors cayeron al restaurante Bali Hai en la Ciudad de México y dispararon contra Amado Carrillo, quien salió ileso junto a sus familiares. Seis meses después del intento contra El Chapo, los sicarios del Cártel de Tijuana intentaron asesinar a Amado Carrillo Fuentes en el restaurante Ochoa Bali-Hai.

Esta guerra interna entre los carteles llevó a que El Señor de los Cielos conformara la primera etapa de la Federación para hacerle frente a los Arellano, quienes en ese entonces contaban con un buen aparato militar.

La traición de El Mayo y la muerte de Ramón Arellano

Tiempo después, con las investigaciones, el Cártel de Tijuana se dio cuenta de que El Mayo Zambada estaba jugando en ambos bandos. Pues fue quien les dio el pitazo de la ubicación de la discoteca donde se encontraban. Además, nunca le perdonarían que una de sus lanchas fuera incautada por las autoridades mexicanas bajo su territorio y que este no les avisara, sin contar una deuda de 20 millones de dólares.

El cartel de Tijuana decidió entonces ir tras la cabeza del Mayo Zambada. El encargado para esta misión fue Ramón Arellano Félix, quien tiempo después daría con una ubicación guiada (el carnaval de Mazatlán) por los de Sinaloa. Pero con lo que no contaba Ramón es que El Mayo era más estratega y le pondría una trampa, en donde varios policías matarían al capo que estaba disfrazado de agente de la extinta Procuraduría General de la República (PGR).

El 10 de febrero de 2002, elementos policíacos ultimaron a Ramón Arellano Félix en el Carnaval de Mazatlán, Sinaloa.

La caída de los líderes y el debilitamiento del Cartel

Benjamín Arellano, la cabeza principal del Cártel de Tijuana, fue detenido en marzo de 2002 en Puebla y extraditado a Estados Unidos en 2011, donde recibió una sentencia de 25 años de prisión.

Francisco Javier (El Tigrillo) fue capturado en agosto de 2006 por la Guardia Costera estadounidense en un barco pesquero en aguas internacionales y sentenciado a 25 años de prisión.

Eduardo (El Gualín o El Doctor) fue arrestado en octubre de 2008 en Tijuana, extraditado a Estados Unidos, donde cooperó con las autoridades y recibió una sentencia de 15 años de prisión.

Francisco Rafael Arellano Félix fue arrestado en 1993, extraditado a Estados Unidos y sentenciado a seis años de cárcel. Fue asesinado el 18 de octubre de 2013 en Cabo San Lucas por un sujeto disfrazado de payaso.

El liderazgo de Enedina, La Narcomami

Tras la captura de los hermanos, la dirección del Cartel quedó en manos de Enedina Arellano Félix, conocida como La Jefa o La Narcomami, quien se graduó como contadora y fue consolidando el control financiero de la organización.

Enedina es señalada por la DEA como la actual líder y mantiene un perfil bajo, aunque ha estado en la lista de capos del Departamento del Tesoro de Estados Unidos desde 2002.

Su hijo Luis Fernando Sánchez Arellano (El Ingeniero) tomó el control del Cártel en 2008 tras el arresto de Eduardo, pero fue capturado el 24 de junio de 2014 en su casa de Tijuana y quedó en libertad condicional en diciembre de 2023.

El declive del Cártel de Tijuana

El Cártel de Tijuana fue descrito como uno de los cárteles más grandes y violentos durante los decenios de 1980 y 1990. Sin embargo, en los últimos años ha sido debilitado a raíz de la captura y muerte de sus principales líderes.

En 2014, el Cártel de Tijuana estableció una alianza con el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), la cual en la práctica pasó a ser una fusión con este último para recuperar el control de la ruta a Estados Unidos por Tijuana, lo que ha generado inseguridad en Baja California.

A 2017, funcionaba como una organización dedicada solo a pelear plazas en Baja California, ya que el Cártel de Sinaloa tomó el control de las actividades internacionales que los Arellano Félix tenían en la frontera.

Una alianza que convirtió al Cartel de Sinaloa en la organización más importante del narcotráfico

Los orígenes de una organización legendaria

Esta organización se consolidaría más adelante cuando varios narcotraficantes recibieron una plaza a raíz de la fragmentación del Cartel de Guadalajara en 1989. Estos personajes comenzaron a operar sus territorios independientemente a través de sus alianzas estratégicas. La dupla de El Chapo Guzmán y El Güero Palma empezó a trabajar mancomunadamente. Luego se les unió El Mayo Zambada, un agricultor de subsistencia de la sierra de Sinaloa que, a los 12 años, quedó huérfano de padre y tuvo que hacerse cargo del sustento de sus hermanos. Su incursión en el mundo de las drogas se produjo en 1969, cuando un amigo mayor lo llevó a las montañas de la Sierra Madre Occidental para sembrar marihuana, camuflando las plantas ilícitas entre hileras de maíz. Su primera cosecha fue modesta: apenas 27 kilos de hierba que vendió por unos 400 dólares. Nadie podía imaginar entonces que aquel joven campesino se convertiría en el cofundador de lo que Estados Unidos calificaría como “la mayor organización de tráfico de drogas del mundo”.

La incorporación de Zambada al grupo se produjo a consecuencia del impuesto establecido por el Cártel de Tijuana para poder pasar la droga por su frontera. Cuando la guerra entre las diferentes plazas repartidas inició a raíz del pago de los impuestos por el uso de su corredor, cada narcotraficante empezó a buscar nuevas alianzas para detener una inminente retaliación.

La primera etapa de la Federación

Amado Carrillo, El Señor de los Cielos, junto a Juan José Esparragoza Moreno, El Azul —quien acababa de salir de prisión— conformaron la Federación, una alianza entre los sinaloenses y los de Juárez para defenderse de sus enemigos, en especial del Cártel de Tijuana. Así mismo, para ejercer un control especial sobre los demás carteles al convertirse en un mega-cártel.

Para ello se estableció un pacto en el que los socios de Sinaloa podían utilizar el corredor de Juárez a cambio de una tarifa.

El Mayo Zambada, que siempre quiso operar de manera independiente, se cansó de tener que pagar el impuesto a los Hermanos Arellano por el Paso de Tijuana. Decidió emprender su lucha y apoderarse de algunas plazas ya conquistadas por el cartel rival, dando inicio a una guerra frontal con el Clan de los Arellano Félix. El Mayo sabía que para hacerle frente al Cártel de Tijuana necesitaba una ficha estratégica, por lo que decidió colaborar con la fuga del Chapo Guzmán en 2001.

La segunda etapa de la Federación: la Alianza de Sangre

En el año 2001, el Chapo Guzmán se escapó del penal de Puente Grande y salió mucho más ambicioso que nunca. Procedió a reunirse con sus socios más cercanos, El Azul y El Mayo Zambada, para comentarles sobre la idea de quedarse con la Plaza de Ciudad de Juárez y terminar con la alianza establecida con los hermanos Carrillo Fuentes (Rodolfo, Vicente y El Viceroy).

En 2002, el Chapo Guzmán y sus socios establecieron la segunda etapa de la Federación, esta vez conocida como la Alianza de Sangre. La mayoría de sus socios estuvieron comprometidos con familiares o personas muy cercanas a la familia:

  • Alfredo Beltrán Leyva, El Mochomo, se casó con una prima del Chapo.
  • El Azul se casó con una cuñada de Guzmán Loera.
  • El Chapo contrajo nupcias con Emma Coronel, sobrina de otro de sus socios: Ignacio Coronel.

La innovación de los narco-túneles

Con la experiencia del Chapo Guzmán y sus ideas de los narco-túneles bajo la frontera para introducir droga a California y Arizona, la nueva Federación siguió llenando de túneles la frontera con la ayuda de Avelino Isunza, un maestro en las obras de ingeniería. Fue así como el Chapo empezó a conocerse como el Señor o Padrino de los Túneles, aprovechando esta infraestructura para transportar la mercancía de los colombianos sin importar la cantidad. Tenía media decena de túneles en California y Arizona para entrar la droga a Estados Unidos de una forma rápida y efectiva.

La expansión y consolidación de la Federación

Con la Federación, la organización de Sinaloa recuperó la competitividad. Invirtieron en nuevas técnicas para cultivar narcóticos, laboratorios orientados a la fabricación de metanfetaminas, reinversión en armas y la compra de impunidad y prebendas.

Esta nueva alianza les permitió dominar gran parte de la frontera con Estados Unidos, sin importar a qué cárteles tendrían que enfrentar más adelante en su ampliación de territorio. Luego se propusieron eliminar a los carteles colombianos de toda la cadena criminal al ponerse en contacto directo con los productores de cocaína en territorio de Colombia, Ecuador y Venezuela.

Estos operativos de la Federación les llevaron a controlar toda la cadena del negocio, desde la producción hasta la venta directa a los consumidores. Su único inconveniente en aquel momento era lograr tomar el control de algunos territorios del Cartel del Golfo, como Nuevo León y Tamaulipas, y acabar con el legado de Amado Carrillo para tener el control absoluto del Paso Juárez.

La guerra con el Cartel de Juárez

Lo primero que se le ocurrió al Chapo fue enviar a dos de sus socios camuflados para transitar una mercancía sin pagar el impuesto. Rodolfo Carrillo Fuentes, El Niño de Oro, se dio cuenta de la traición y decidió matarlos. El Chapo, al enterarse de aquellos asesinatos, ordenó matar a Rodolfo y a su esposa. Como respuesta, el Cártel de Juárez mató al hijo del Chapo, Arturo Guzmán.

Este incidente enfureció aún más al Chapo Guzmán, que se fue a una guerra directa contra los herederos del Cartel de Juárez, aprovechando el poder de la Federación. Consiguió así una victoria parcial: la detención de El Viceroy (Vicente Carrillo Fuentes), de Vicente Carrillo Leyva (El Ingeniero) y de Carlos Arturo Quintana, “El 80”, líder máximo de La Línea.

La ruptura con los Beltrán Leyva y el fin de la Federación

Luego llegaría una segunda guerra, esta vez con la segunda etapa de la Federación, en donde el Chapo cometió la misma traición, pero esta vez en contra de sus primos, los Beltrán Leyva, que pertenecían a esta nueva Federación.

Según informes de inteligencia, el Chapo Guzmán habría traicionado a sus primos al entregar a Alfredo Beltrán Leyva, El Mochomo, en Culiacán, Sinaloa, en enero de 2008. Arturo Beltrán Leyva (El Barbas), sospechó de la traición al saber que fueron detenidos por la AFI (Agencia Federal de Investigación), organización que habían sobornado anteriormente con el Chapo.

Con aquella traición se dio fin a la Federación, que pasaría a ser conocida como el Cártel de Sinaloa. En este escenario, el Cártel de Sinaloa rompió por completo con los Hermanos Beltrán Leyva y se fueron a una guerra directa con ellos. Los Beltrán Leyva se aliaron con los Zetas —quienes ya se habían independizado del Cartel del Golfo— para hacer frente a su exsocio.

La consolidación del Cártel de Sinaloa

El Cártel de Sinaloa salió victorioso en aquella disputa. En diciembre de 2009, Arturo Beltrán Leyva fue acribillado por elementos de la Marina en Morelos; a los pocos días fue detenido Carlos Beltrán Leyva en Sinaloa, y Héctor Beltrán Leyva, El H, fue capturado en octubre de 2014 en Guanajuato.

Todo eso fue lo que llevó a que el Cártel de Sinaloa se consolidara como la mayor organización criminal de drogas en el mundo. Con una cabeza visible dentro de la organización, El Chapo Guzmán, que fue extraditado a Estados Unidos en 2017 y sentenciado a cadena perpetua, y una sombra bajo el poder, a manos de El Mayo Zambada, quien se convirtió en el líder de Sinaloa y el hombre más buscado por el Gobierno Norteamericano.

El líder invisible: la estrategia del silencio

Mientras El Chapo se caracterizaba por un estilo de vida lujoso y fugas espectaculares, Zambada eligió el camino opuesto. Prefirió gobernar desde las sombras, manteniendo un perfil tan bajo que existen muy pocas fotos suyas publicadas. Un exfuncionario estadounidense recordó cómo Zambada se le escapó en dos ocasiones sin ningún tipo de seguridad: “Una vez iba de la mano con una chica y otra vez intercambió sombreros con un trabajador del campo y pasó a nuestro lado usando un poncho y un sombrero de campesino”.

Su habilidad para moverse sin ser detectado, su red de sobornos que abarcaba policías, militares y políticos de alto nivel, y su capacidad para cambiar de apariencia física —teñirse el cabello de negro, cambiar el estilo de su bigote— lo convirtieron en un fantasma para la DEA y las fuerzas de seguridad. Mientras El Chapo fue detenido en tres ocasiones, Zambada logró permanecer libre durante más de cinco décadas, sin pasar ni un solo día en prisión hasta 2024.

La captura definitiva: el engaño y la traición

Tras más de 50 años evadiendo a las autoridades, la caída de “El Mayo” Zambada llegó de la manera más inesperada. El 25 de julio de 2024, Zambada acudió a una reunión en un rancho llamado Huertos del Pedregal, en las afueras de Culiacán, convocado supuestamente para resolver diferencias políticas entre el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y el líder del Partido Sinaloense, Héctor Melesio Cuén Ojeda.

Sin embargo, la cita era una trampa. Joaquín Guzmán López, uno de los hijos de “El Chapo”, lo emboscó con la ayuda de hombres armados. Zambada fue agredido, esposado y forzado a subir a una avioneta que lo llevó directamente a un aeropuerto en Santa Teresa, Nuevo México, donde lo esperaban agentes federales estadounidenses.

En una carta difundida por su abogado, el propio Zambada relató que no se entregó voluntariamente ni tuvo ningún acuerdo con los gobiernos de México o Estados Unidos. “Fui secuestrado y traído a Estados Unidos por la fuerza y en contra de mi voluntad”, afirmó. Aseguró que en el mismo lugar donde lo secuestraron, también fue asesinado Héctor Melesio Cuén Ojeda.

El controvertido rol de Estados Unidos

La captura de “El Mayo” Zambada desató una controversia diplomática inmediata entre México y Estados Unidos. El entonces embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, negó tajantemente la participación de agentes estadounidenses: “No hubo recursos de los Estados Unidos en esa operación. No fue un avión de los Estados Unidos, no fue un piloto de los Estados Unidos, no fueron nuestros agentes o nuestra gente en México”.

Sin embargo, meses después, el Buró Federal de Investigaciones (FBI) donó a un museo la avioneta utilizada para el traslado. Una placa en el avión reconocía que el arresto fue el resultado de una operación del FBI denominada “Operation Air Kings”, en la que agentes especiales del FBI “lograron el arresto y traslado de uno de los principales objetivos del gobierno de los Estados Unidos”. La presidenta Claudia Sheinbaum calificó la intervención estadounidense como “obvia”, y la Fiscalía General de la República abrió una investigación por posible secuestro, vuelo ilícito y traición a la patria.

Después de la captura: ¿quién lidera el Cártel de Sinaloa?

La detención de Zambada provocó una fractura interna que sumió a Sinaloa en una guerra sin precedentes. Dos facciones se disputan el control del cártel:

Los Chapitos: Liderados por los hijos de “El Chapo” Guzmán, principalmente Iván Archivaldo Guzmán Salazar. Controlan las rutas del Pacífico y la producción de fentanilo.

La Mayiza: Encabezada por Ismael Zambada Sicairos, alias “El Mayito Flaco”, hijo de “El Mayo”, quien heredó la lealtad de los operadores más antiguos de la organización.

Desde julio de 2024, Sinaloa ha experimentado un incremento drástico de la violencia: más de 3,000 homicidios y miles de desplazados. El conflicto armado entre ambas facciones ha convertido a Culiacán y sus alrededores en un campo de batalla.

El fin de una era

El 20 de julio de 2026, un tribunal federal de Brooklyn, Nueva York, sentenció a Ismael “El Mayo” Zambada a cadena perpetua. El juez Brian Cogan, el mismo que dictó sentencia contra “El Chapo”, ordenó además la incautación de 15 mil millones de dólares.

En la audiencia, Zambada, de 76 años, con el cabello completamente cano y la barba descuidada, pidió a la próxima generación “elegir un camino diferente. No hay honor en la violencia, ni nada duradero en el crimen. Solo trae dolor y pérdida”.

Con su condena, se cierra un capítulo en la historia del narcotráfico mexicano. El modelo del viejo capo, que pasó de cultivar marihuana a dominar cada faceta del tráfico de drogas y retar al propio Estado, parece llegar a su fin. Sin embargo, el Cártel de Sinaloa continúa operando, solo que ahora bajo el mando de una generación más joven, más violenta y menos inclinada a la discreción que definió a su cofundador.



icono fuentes Las fuentes utilizadas para los inicios del narcotráfico en México



  • Jose Luis Garcia Cabrera (autor). 1920-2000 El Pastel!. (Ed. Palibrio; Illustrated); páginas (79-84); Fecha [14 Agosto 2012].
  • Ricardo Anaya (autor). El pasado, presente y futuro de México. (Ed. Debate); (Capítulo antecedentes: el tráfico de drogas hasta la década 1980); Fecha [2020].
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