Nos acercamos al final con las posiciones 30 a 21: escenas icónicas que elevaron el terror cinematográfico gracias a su brillante ejecución y tensión narrativa. En cada puesto encontrarás una breve reseña y el video completo para revivir estos momentos históricos del género.
La Muerte del Guardián humano del Vampiro, el hombre lobo a manos de Peter Vincent un cazador mediático de vampiros. Lo que supone el final del personaje de Rata, tan emotivo como espectacular gracias a ese proceso de transformación de lobo a humano.
La escena de pánico de Insidious 2010 en donde hace la aparición el demonio rojo.
Otra escena que para su época causo gran tensión, personificada por el duende endemoniado (Leprechaun) quién persigue a su víctima (Jennifer Aniston) en una silla de ruedas por todo el hospital hasta perder el estribo y chocar en la puerta del ascensor.
Es de resaltar la labor del director para recrear esa gran escena de encerado, donde el artefacto de cera para los estímulos de la audiencia son una recta final competente y meramente visual. Detallada en donde se buscan encuadres bien trabajados a la hora de intentar esculpir algo que se sabe que está muerto. Buscando así esa sensación ante la idea de ser encerado vivo.
Otra fascinante escena de terror que nos ofrece es aquella en la que vemos cómo el hilo dental es utilizado en una de las jóvenes (Sarah) para coserle toda la boca, una escena impactante que refleja lo mal que la van a pasar por haber despertado ese ente malévolo utilizando la tabla Ouija como portal para lo desconocido.
Las memorables escenas como la del espejo en el baño, un reflejo al otro lado del espejo, donde se muestra sin prejuicios todos nuestros terrores internos y se les representa en el real, de una manera trágica con bastantes tintes de gore.
Lights Out es una película de terror paranormal basada en el corto de David Sandberg que se estrenó en el 2013 y que rápidamente se viralizo. De resaltar las escenas de la entidad malévola Diana que le huye a la oscuridad por una enfermedad que desarrollo cuando estuvo viva. De ahí la idea de ese monstruo que habita en la oscuridad.
De destacar la escena de los golpes de la puerta cuando cada vez más van apareciendo los huérfanos, secuencias logradas a la puesta en escena de su director, J.A. Bayona, que sabe que la cámara hay que moverla y lo hace muy bien.
La inteligencia de El Orfanato se debe especialmente al hecho de que consigue crear miedo y tensión con escenas donde nada aparece y todo se imagina.
La Secuencia del Joven Rory poseído En el depósito abandonado, que genera segundos de tensión y horror, gracias a ese buen manejo de cámaras, efectos e interpretación por parte del joven poseído.
La escena escalofriante en donde la Bruja con el espíritu de Bathsheba aparece encima del armario causando ese efecto perturbador de horror y susto bien elaborado al espectador de este gran film.
La imagen hiperrealista del niño Toshio Saeki en harina, un fantasma que por su apariencia malévola e inocente es recordado.
La historia reside de una creencia popular en Japón, “el fantasma vengativo” (onryō). Según la cual cuando una persona muere víctima de una profunda e intensa ira, nace una maldición (Ju-on). Que se instala en el lugar donde esa persona ha muerto o se ha frecuentado.
